Los pasados 30 de junio y 1 de julio, la Fundación Educativa Ángeles Galino celebró en Los Negrales el Congreso Intercentros “Identidad-Innovación”, un encuentro que reunió a 275 docentes y equipos directivos de los 14 centros educativos y los dos centros de Educación Infantil de la Fundación con un objetivo común: seguir fortaleciendo un proyecto educativo compartido desde la reflexión, el diálogo y el compromiso.

Estas jornadas han supuesto la culminación del proceso de formación y reflexión desarrollado durante el curso 2025-2026 en todos los claustros de la Fundación. Un recorrido que ha permitido profundizar en la identidad de la FEAG y dar un paso más: pensar juntos cómo seguir innovando sin perder de vista aquello que define su proyecto educativo.

La sesión inaugural contó con las intervenciones de Loli Muzas, Camino Cañón Loyes, Mª Dolores Valencia y Mª Luz Renuncio Duque, miembros de la Comisión Permanente de la Fundación Educativa Ángeles Galino, quienes dieron la bienvenida a los participantes y recordaron el sentido de un Congreso que nace del trabajo realizado en los centros durante todo el curso.

Durante la inauguración se puso de manifiesto que la identidad de la Fundación no puede entenderse únicamente como un conjunto de documentos, un lema o una declaración institucional. Es, sobre todo, una manera de educar, de mirar al alumnado, de trabajar en equipo, de relacionarse con las familias y de responder, desde la educación, a las necesidades de la sociedad.

En este sentido, el Congreso situó la innovación como una dimensión inseparable de la identidad. Innovar no significa dejarse llevar por modas educativas ni incorporar novedades sin criterio, sino buscar respuestas más profundas, coherentes y transformadoras para los retos actuales de la escuela.

Desde el inicio del Congreso, los participantes trabajaron en 24 grupos intercentros, para compartir experiencias, reflexionar sobre el sentido de la innovación educativa y elaborar propuestas orientadas a las futuras líneas de innovación identitaria de la Fundación.

Uno de los momentos más destacados del encuentro fue la ponencia de Jesús Manso, profesor titular de la Facultad de Educación y Formación del Profesorado de la Universidad Autónoma de Madrid, quien ofreció una visión clara, amplia y motivadora sobre el verdadero sentido de la innovación educativa.

Su intervención permitió iluminar y enriquecer el trabajo que ya se venía realizando en los grupos, recordando que innovar no consiste en hacer cosas nuevas, sino en hacer mejor aquello que verdaderamente importa. Una idea que conectó plenamente con las aportaciones de los centros y con la reflexión compartida durante todo el Congreso.

A lo largo de las jornadas, los grupos continuaron trabajando sobre propuestas concretas, criterios y líneas de acción que permitirán avanzar en una innovación identitaria, contextualizada y coherente con la realidad de cada centro. Entre las principales conclusiones destacaron la importancia de seguir fortaleciendo el bienestar de toda la comunidad educativa, avanzar hacia una educación cada vez más inclusiva, reforzar la colaboración entre escuela y familia, impulsar liderazgos compartidos y seguir construyendo equipos educativos sólidos capaces de afrontar juntos los retos del presente.

Pero, más allá de las ponencias y de las sesiones de trabajo, el Congreso dejó también un ambiente difícil de reflejar sobre el papel. Durante los dos días se respiró un fuerte sentimiento de comunidad, cercanía y pertenencia. Docentes y equipos directivos compartieron experiencias, contrastaron ideas y participaron activamente en cada uno de los espacios de trabajo con un objetivo común: aprender unos de otros y seguir construyendo juntos el proyecto educativo de la Fundación.

Las conversaciones continuaron más allá de las sesiones programadas, en los descansos, en las comidas y en los momentos de convivencia. Ese clima de entusiasmo, escucha e implicación puso de manifiesto el deseo compartido de fortalecer los vínculos entre centros y seguir creciendo como red educativa.

En la sesión de clausura, Mª Dolores Valencia, miembro de la Comisión Permanente de la Fundación Educativa Ángeles Galino, recordó que las conclusiones del Congreso no representan un punto final, sino el comienzo de un nuevo proceso. El siguiente paso será recoger todas las aportaciones realizadas para seguir definiendo, de manera participativa y colaborativa, las futuras líneas de innovación identitaria de la Fundación.

Por su parte, Mercedes Ávila, miembro de la Dirección General y del Área Educativa del Equipo de Titularidad, invitó a afrontar esta nueva etapa con el lema que acompañará el próximo curso: “Con cabeza y corazón siempre presentes”. Una expresión de Pedro Poveda que recuerda que educar exige reflexión, estudio, profesionalidad y capacidad de innovar, pero también cercanía, humanidad y compromiso.

Mercedes Ávila subrayó además que la verdadera innovación nace en cada centro educativo. Es allí donde las ideas cobran vida, donde los proyectos se hacen realidad y donde toda la comunidad educativa —alumnado, familias, profesorado, personal no docente y colaboradores— contribuye, desde su responsabilidad, a hacer posible una educación transformadora.

El Congreso Intercentros FEAG concluye, pero el trabajo continúa. Las ideas compartidas durante estas jornadas seguirán desarrollándose en cada uno de los centros de la Fundación con el propósito de seguir construyendo una educación capaz de responder a los retos del presente sin perder de vista aquello que le da sentido: una identidad compartida, el compromiso de toda la comunidad educativa y la convicción de que educar sigue siendo la mejor manera de transformar la sociedad.