Cada nuevo curso es una oportunidad para volver a mirar aquello que hacemos, preguntarnos desde dónde educamos y renovar el compromiso que compartimos como comunidad educativa. Durante el curso 2026-2027, en la Fundación Educativa Ángeles Galino queremos hacerlo desde una invitación muy concreta: “Con cabeza y coraz-ÓN, siempre presentes”.
El lema nace de una clave profundamente povedana: “Con la cabeza y el corazón en el momento presente”. Una manera de situarnos ante la vida que nos invita a estar verdaderamente atentos a lo que sucede a nuestro alrededor y también en nuestro interior; a comprender la realidad, dejarnos afectar por ella y ser capaces de responder.
Estar presentes significa, por tanto, mucho más que estar. Significa vivir en modo ON.
Vivir conectados con la realidad
A lo largo de este curso trabajaremos especialmente la interioridad, entendida no como una forma de aislarnos de aquello que ocurre fuera, sino precisamente como un camino para comprenderlo con mayor profundidad.
La propuesta del lema nos invita a conectar con nosotros mismos, con los demás y con la realidad que nos rodea. A no vivir de manera automática o indiferente. A prestar atención a las necesidades, preguntas y situaciones que encontramos cada día y descubrir qué respuesta podemos ofrecer desde aquello que somos.
Frente al “modo OFF”, que pasa de largo o mira hacia otro lado, queremos aprender a vivir en modo ON: presentes, atentos y dispuestos a implicarnos.
Y para recorrer este camino nos acompañarán tres verbos: pensar, sentir y actuar.
Piensa: una mirada y una escucha atentas
Vivir con la cabeza presente supone aprender a observar.
Mirar lo que ocurre, hacernos preguntas, escuchar con atención y reflexionar antes de actuar. No conformarnos con la primera respuesta ni permanecer ajenos a una realidad que cambia constantemente.
Educar también significa ayudar a desarrollar esa capacidad de mirar con profundidad, comprender lo que sucede y descubrir los signos y necesidades de nuestro tiempo.
Pensar para comprender. Escuchar para descubrir. Preguntarnos para seguir creciendo.
Siente: mirar también con el corazón
Pero comprender la realidad no es suficiente si aquello que ocurre a nuestro alrededor no consigue afectarnos.
Por eso, el segundo verbo nos invita a sentir: desarrollar la empatía, acoger la fragilidad, reconocer el dolor de otras personas y aprender a mirar más allá de nosotros mismos.
No se trata de quedarse únicamente en la emoción o en un sentimiento pasajero. El reto es construir ese “corazón pensante” capaz de mirar a cada persona con humanidad, cercanía y profundidad.
Cabeza y corazón no caminan por separado. Se necesitan mutuamente para comprender la realidad de una manera más completa.
Actúa: no pasar de largo
Pensar y sentir encuentran todo su sentido cuando nos impulsan a actuar.
El tercer paso es hacernos cargo de aquello que hemos visto. No mirar hacia otro lado, asumir nuestra responsabilidad, comprometernos y trabajar junto a otros para mejorar la realidad desde nuestras propias posibilidades.
La parábola del Buen Samaritano acompañará este recorrido durante el curso y nos recuerda precisamente esa llamada a detenernos ante quien nos necesita. A ver, sentir y, finalmente, actuar.
Porque una vida verdaderamente “en ON” no permanece indiferente: se deja interpelar y transforma.
Un curso para estar verdaderamente presentes
“Con cabeza y coraz-ÓN, siempre presentes” será mucho más que el lema que acompañe nuestras aulas y centros durante este curso. Quiere convertirse en una forma de mirar, relacionarnos y afrontar aquello que sucede cada día.
Una invitación dirigida a alumnado, profesorado, familias y a todas las personas que forman parte de nuestras comunidades educativas.
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